domingo, 15 de noviembre de 2009

Extemporáneo


Se dice que existió un brahmán temeroso del pecado.


Una vez Dios le sonrió de improviso y le preguntó: "Dime ¿qué puedo darte?"


El brahmán se sintió tan confundido ante la súbita gracia que dijo a Dios: "¡Oh Benefactor!, no puedo pensar en nada. Lo meditaré y te responderé mañana. Debo consultar a mi mujer. Debo consultar a mis mayores."


Dios dijo: "Está bien."


Al día siguiente, el brahmán se cansó de esperar.


El Dios que le había sonreído no volvió a aparecer jamás.


Roop Karthak

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