sábado, 7 de marzo de 2009

Oda al Vino

Vino color de día,
vino color de noche, 
vino con pies de púrpura 
o sangre de topacio, 
vino,
estrellado hijo 
de la tierra, 
vino, liso
como una espada de oro, 
suave
como un desordenado 
terciopelo, 
vino encaracolado 
y suspendido, 
amoroso, 
marino,
nunca has cabido en una copa, 
en un canto, en un hombre, 
coral, gregario eres, 
y cuando menos, mutuo. 
A veces
te nutres de recuerdos 
mortales, 
en tu ola
vamos de tumba en tumba, 
picapedrero de sepulcro helado, 
y lloramos
lágrimas transitorias, 
pero
tu hermoso 
traje de primavera 
es diferente,
el corazòn sube a las ramas, 
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmòvil.
El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso.

Amor mío, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida.

Pero no sòlo amor,
beso quemante
o corazòn quemado
eres, vino de vida,
sino
amistad de los seres, 
transparencia,
coro de disciplina,
abundancia de flores.
Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.
Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio 
o cuchara de púrpura 
que trabajò el otoño 
hasta llenar de vino las vasijas 
y aprenda el hombre oscuro, 
en el ceremonial de su negocio, 
a recordar la tierra y sus deberes 

a propagar el cárnico del fruto.

Neruda

martes, 17 de febrero de 2009

jueves, 22 de enero de 2009

CANTO

LOS ENIGMAS


J. L. B.


Yo que soy el que ahora está cantando

seré mañana el misterioso, el muerto,

el morador de un mágico y desierto

orbe sin antes ni después ni cuándo.


Así afirma la mística. Me creo

indigno del Infierno o de la Gloria,

pero nada predigo. Nuestra historia

cambia como las formas de Proteo.


¿Qué errante laberinto, qué blancura

ciega de resplandor será mi suerte,

cuando me entregue el fin de esta aventura


la curiosa experiencia de la muerte?

Quiero beber su cristalino Olvido,

ser para siempre; pero no haber sido.

martes, 30 de diciembre de 2008

El Pasado

[para el P Pez]


No volverán aquellos anchos días

que sostuvieron, al pasar, la dicha.


Un rumor de fermentos

como sombrío vino en las bodegas

fue nuestra edad. Adiós,

adiós, resbalan

tantos adioses como las palomas

por el cielo, hacia el Sur, hacia el silencio.


P. N.




martes, 23 de diciembre de 2008

NOTA

Esté advertido V. Excelencia que los seis géneros de demonios que cuentan los supersticiosos (los cuales por esta orden divide Pselo en el segundo capítulo del Libro de los demonios), con los mismos que las órdenes en que se distribuyen los alguaciles malos. Los primeros llaman leliuriones, que quiere decir ígneos; los segundo aéreos; los terceros terrenos; los cuartos aquatiles; los quintos subterráneos; los sextos lucífugos, que huyen de la luz. De fuego son los criminales, que a sangre y fuego persiguen a los hombres, los aéreos son los soplones, que dan viento; ácueos son los porteros que prenden por si vació o no vació, sin decir "¡Agua va!", fuera de tiempo; y son ácueos con ser casi todos borrachos y vinosos. Terrenos son los civiles, que a puras comisiones y ejecuciones destruyen la tierra. Lucífugos son los rondadores que huyen de la luz, debiendo la luz huir de ellos. Los subterráneos de debajo de la tierra son los escudriñadores de vidas y fiscales de honras y levantadores de falsos testimonios, que debajo de tierra sacan de qué acusar, y andan siempre desenterrando los muertos y enterrando los vivos.

lunes, 20 de octubre de 2008

El Olvido

El Olvido


Todo el amor en una copa
ancha como la tierra, todo
el amor con estrellas y espinas
te di, pero anduviste
con pies pequeños, con tacones sucios
sobre el fuego, apagándolo.

Ay gran amor, pequeña amada!

No me detuve en la lucha.
No dejé de marchar hacia la vida,
hacia la paz, hacia el pan para todos,
pero te alcé en mis brazos
y te clavé a mis besos
y te miré como jamás
volverán a mirarte ojos humanos.

Ay gran amor, pequeña amada!

Entonces no mediste mi estatura,
y al hombre que para ti apartó
la sangre, el trigo, el agua
confundiste
con el pequeño insecto que te cayó en la falda.

Ay gran amor, pequeña amada!

No esperes que te mire en la distancia
hacia atrás, permanece
con lo que te dejé, pasea
con mi fotografía traicionada,
yo seguiré marchando, 
abriendo anchos caminos contra la sombra, haciendo
suave la tierra, repartiendo
la estrella para los que vienen.

Quédate en el camino.
Ha llegado la noche para ti.
Tal vez de madrugada
nos veremos de nuevo.

Ay gran amor, pequeña amada!


Neftalí Reyes



miércoles, 15 de octubre de 2008

Un placer enomusicológico...

SONETO DEL VINO



¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
Conjunción de los astros, en qué secreto día
Que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
Y singular idea de inventar la alegría?

Con otoños de oro la inventaron. El vino
Fluye rojo a lo largo de las generaciones
Como el río del tiempo y en el arduo camino
Nos prodiga su música, su fuego y sus leones.

En la noche del júbilo o en la jornada adversa
Exalta la alegría o mitiga el espanto
Y el ditirambo nuevo que este día le canto

Otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
Como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.

J. L. Borges
"El Soneto del Vino"

viernes, 3 de octubre de 2008

sábado, 13 de septiembre de 2008

One by Blake

ALL Bibles or sacred codes have been the causes of the following Errors:

1. That Man has two real existing principles: Viz. a Body & a Soul.

2. That Energy, call’d Evil, is alone from the Body; & that Reason, call’d Good, is alone from the Soul.

3. That God will torment Man in Eternity for following his Energies.

But the following Contraries to these are True:

1. Man has no Body distinct from his Soul; for that call’d Body is a portion of Soul discern’d by the five Senses, the chief inlets of Soul in this age.

2. Energy is the only life, and is from the Body; and Reason is the bound or outward circumference of Energy.

3. Energy is Eternal Delight.

William Blake, The Marriage of Heaven and Hell, 1793